Barcelona. (EUROPA PRESS).-
Los alumnos con enfermedades crónicas relacionadas con el sistema digestivo, endocrino o metabólico, como los celíacos, no tendrán los 10 puntos que antes percibían pero, a cambio, pasan a ser considerados escolares con Necesidades Educativas Específicas (NEE), lo que les garantiza una de las dos plazas reservadas que cada centro debe guardar para tal fin.
La Conselleria de Educació de la Generalitat presentó el borrador del decreto de admisión de alumnos en centros sufragados con fondos públicos tras el período de alegaciones formuladas por sindicatos, organizaciones y partidos políticos.
En el caso de los celíacos, la Asociación de Celíacos de Catalunya cifra los nuevos alumnos de tres años en el próximo curso con este tipo de enfermedades en unos 1.000, número "asumible", según el secretario de Políticas Educativas Francesc Colomé, por las plazas reservadas para NEE.
Otro criterio nuevo es el derecho a tener 40 puntos si el alumno tiene padres o tutores legales que trabajan en el centro educativo en el momento en que se presenta la preinscripción, demanda histórica del colectivo de profesores.
Así, el baremo queda conformado por la existencia de hermanos matriculados o padres trabajando en el colegio (40 puntos), la proximidad del domicilio familiar (30 puntos) o del lugar de trabajo de los padres (20 puntos), la percepción de la renta mínima de inserción (10 puntos) y la discapacidad del alumno o de sus padres o hermanos (10 puntos).
En caso de empate, las familias numerosas especiales -de más de cinco hermanos- reciben 8 puntos y las generales, 4. Además, si se trata de acceder al Bachillerato, el expediente académico también servirá para desempatar.
Reducción y ampliación de ratios
Una de las novedades del decreto respecto al anterior es la posibilidad que se reserva Educación de reducir los ratios para hacer frente a la llegada de alumnado inmigrante una vez comenzado el curso, algo que había irritado a la escuela concertada.
Esta decisión permite que se reserven más plazas, además de las obligadas hasta el período de preinscripción, para prever la incorporación de nuevos alumnos. En cuanto estos alumnos soliciten la matriculación, la Conselleria deberá autorizar, entonces, una ampliación de ratios.
El objetivo es la distribución equitativa del alumnado inmigrante, aunque el secretario general matizó que eso no implica que los escolares tengan que desplazarse muy lejos de su domicilio.
Según Colomé, la reducción de alumnos por grupo "se consensuará al máximo con la escuela concertada y se pactará cuando se sepa que estas plazas se acabarán cubriendo".
Nuevas áreas de proximidad en Barcelona
Además, en el caso de Barcelona se han modificado las áreas de proximidad, de manera que a cada alumno se le asignan los tres centros públicos y tres concertados más próximos a la manzana donde vive, aunque sean de otro distrito.
Esta medida se ha llevado a cabo por la distribución desigual de escuelas concertadas en la ciudad, que se concentran en zonas concretas, por lo que en algunas zonas de proximidad sólo había escuelas públicas.
Se crea, también, un nuevo criterio general, que otorga 15 puntos si la persona solicitante vive en el mismo distrito municipal de Barcelona.